Para el The Good Cycling Club, el ciclismo o la bicicleta no es solo un deporte de rendimiento; es un vehículo para la felicidad, un vehículo de cambio, una herramienta para reconectar con uno mismo y con el entorno. Sin embargo, sabemos que entre el Excel, las reuniones, el horario de oficina, la familia y todas las responsabilidades, a veces parece que la bicicleta queda solo para el fin de semana, lo que se transforma en que en esa instancia queremos conquistar el mundo, pedalearlo todo y no nos da, por tiempo, por condición o por que a veces no podemos simplemente.
Aventuras de Oficina: Cómo ser un «The Good Rider» sin morir en el intento.
Siendo honestos, la mayoría de nosotros no vivimos de pedalear. Vivimos y trabajamos para poder pedalear, pero entremedio tenemos correos que responder y metas que cumplir. En The Good, creemos que una vida activa no requiere que renuncies a tu trabajo, sino que aprendas a integrar la bicicleta y la actividad física en tu día a día, como tu mejor aliada para enfrentar esa rutina que a veces nos amenaza con desmotivación general.
La primera interrogante sería: ¿Es posible entrenar, trabajar y no terminar fundido el miércoles?
En mi opinión cambiaría un poco paradigma, entrenar tiene un lado muy positivo, pero a la vez tiene un concepto de obligación y sufrimiento, por lo tanto yo llamaría «andar en bici», «ir al gym», «salir a trotar», volviendo un poco al concepto más simple que nos haga sentir como cuando uno era chico y salía a jugar.
Con respecto a si podemos compatibilizar toda nuestra vida con más actividad física? La respuesta es sí, y aquí te dejamos una «guía de supervivencia» para poder ser un ciclista más activo y listo para más aventuras.
1. La Regla de los 60 Minutos (Calidad sobre Cantidad)
No necesitas 3 horas diarias para sentirte un atleta o un super deportista de la Adventure Academy. Si tienes un trabajo de oficina, tu mejor amigo es el entrenamiento eficiente, que quiere decir esto? Mejor hacer poco y más veces que no hacer nunca.
- Tip: Tres sesiones de 45 a 60 minutos durante la semana son más efectivas que una sola paliza de 5 horas el domingo. Usa esos minutos para liberar endorfinas y «limpiar la cabeza» del estrés laboral, una vuelta escuchando algo entretenido, un buen podcast, ese grupo e música que no logras escuchar tanto o puede ser un audio libro también. Seguro al pasar de los meses, si logras ese par de sesiones en la semana, te irás sintiendo mejor en el tiempo, mejorando la forma y podrás ir subiendo la intensidad o haciendo circuitos más desafiantes. No es necesario hacer un pedaleo de esos soñados como farellones, pero Santiago tiene buenos rincones para armar rutas, hay subidas por todos lados, es cosa de ponerse creativos.
2. El «Active Commute»: Tu oficina es tu meta
¿Y si el tiempo de transporte al trabajo fuera tu entrenamiento? Si la distancia lo permite, usar la bici para ir al trabajo es un tremendo hack, claramente esto dependerá de muchos factores, pero quien quiere puede.
- Recomendación: No tienes que ir a tope todos los días, tampoco debe ser todos los días. Un trayecto a ritmo de Coffee Ride te permite llegar despierto y con mejor ánimo que si estuvieras atrapado en el tráfico o el metro. Te aseguramos que luego de un tiempo, llegarás al trabajo y a la casa sintiendote mucho mejor, con menos stress, con nuevas historias que contar y con ganas de seguir haciendo cosas.
3. La Preparación es la Mitad de la Victoria
El mayor enemigo del deporte pre y post pega u oficina es la fricción o localmente llamada «flojera». Si tienes que llegar a la casa, buscar los calcetines, inflar los neumáticos y buscar la luces, elegir la ropa, lo más probable es que termines en el sillón. En estos horarios extremos cada segundo cuenta, hay que tratar de evitar tomar decisiones, incluso puedes definir la ruta antes para solo subirte y andar.
- Tip Pro: Deja todo listo la noche anterior. Kit, casco, zapatillas y nutrición. Que tu única decisión sea subirte a la bici.
4. Busca tu grupo/comunidad/tribu (El poder de los proyectos The Good)
La motivación es finita, pero la comunidad es infinita. Saber que hay un grupo esperándote para un café o una vuelta rápida hace que el cansancio del trabajo desaparezca, hace más fácil salir por que hay otros esperándonos y por que sabemos que compartiendo ese sueño, esa flojera o ese día difícil sobre la bici es más fácil en grupo.
- Consideración: Únete a las salidas de nuestra comunidad The Good Gravel Academy y The Good Coffee Ride. El componente social transforma el «tengo que entrenar» en un «quiero ver a mis amigos». Ese es el verdadero espíritu de The Good Friends.
5. Fines de semana: Tu laboratorio de aventura
Usa los días libres para lo que realmente te apasiona: ese Gravel largo y nuevo, la ruta épica o ese viaje de bikepacking que puedes planear durante la semana.
- Calendariza tus proyectos de pedaleos, no necesariamente tus super aventuras, pero si esos pedaleos importantes, esto te ayudará a que logres realizarlos, motivar a otros u otras, mantenerte con motivación, avisar en la casa y cumplir esos pedaleos que siempre pensaste.
- Si serán lugares nuevos, estudialos, averigua, y programa, no improvises para evitar que las variables no controlables sean menores y la experiencia sea increíble. En nuestros grupos siempre hay personas que ya realizaron la ruta o conocen a alguien que lo ha hecho, las comunidad tienen esa particularidad.
- Tip: No intentes compensar lo que no hiciste en la semana con una locura el sábado. Mantén un ritmo lograble para que el lunes no llegues a la oficina más cansado de lo que te fuiste.
El mantra The Good: «La mejor bicicleta es la que usas, y el mejor entrenamiento es el que te hace sonreír cuando cierras el computador».
Llevar una vida activa es una maratón, no un sprint. No busques la perfección, busca la consistencia. Nos vemos en la ruta (o en el café).
